Las primeras jornadas del juicio por la muerte de Federico Toledo permitieron comenzar a reconstruir qué ocurrió durante la madrugada del 20 de septiembre de 2025 frente al local bailable Howards, ubicado en avenida Sarmiento al 1200. Ante la jueza Isolina Apás Pérez de Nucci, los primeros testigos describieron cómo se inició el altercado, cómo Santiago Leonel Budini habría golpeado a Mateo Martí y a Toledo y qué ocurrió después de que el joven de 20 años cayó al suelo.
Budini, de 22 años, está acusado por el homicidio de Toledo (20) y por las lesiones provocadas a Martí. El Ministerio Público Fiscal lo considera responsable de homicidio simple con dolo eventual, en concurso real con homicidio simple en grado de tentativa, y pidió una pena de 10 años de prisión. La querella adhirió a esa calificación y solicitó 15 años, mientras que la defensa rechazó la existencia de dolo eventual y planteó que se trató de un homicidio preterintencional.
El juicio por la muerte de Federico Toledo comenzó con penas pedidas de 10 y 15 años de prisiónVirginia Aylén Casanueva, una de las primeras testigos en declarar, contó que aquella noche había salido con amigos para festejar el cumpleaños de Martina, prima de Federico. Primero hicieron una previa en la casa del padre del joven y luego fueron a Howards. Allí se cruzó con Budini, a quien conocía de antemano. Al salir del boliche, Casanueva contó que cruzó la avenida junto con Martina y Budini hacia la parada de colectivos. Según relató, el joven bromeaba con ella y le decía, en tono de juego, que le iba a pedir casamiento.
Poco después llegaron Federico, Martí y otros dos amigos, llamados Facundo Millán y Agustín Rizo Patrón. Federico preguntaba si ya se iban, mientras el grupo mantenía, según la testigo, un clima normal de bromas. “No hubo ninguna discusión previa; por eso siento que aparte de que fue un hecho traumático y mi cabeza lo borró, no presté la suficiente atención a lo que pasaba, porque no había clima de pelea. Había un clima normal, de chistes porque habíamos salido del boliche contentos”, relató.
Crimen del boliche: el caso de Federico Toledo está cerca de llegar a juicioSiguiendo su relato de forma cronológica, recordó que Budini se levantó y golpeó directamente en el rostro a Mateo, que estaba parado frente a él. Luego se dio vuelta y golpeó a Federico, que se encontraba en diagonal. Toledo cayó de manera inmediata y no pudo amortiguar el golpe contra el suelo. La testigo afirmó que ninguno de los jóvenes había golpeado a Budini antes de esas agresiones. También relató que Budini volvió a buscar a Mateo y lo golpeó nuevamente antes de retirarse en una motocicleta.
Agustín Rizo Patrón, amigo de Federico desde la infancia, hizo una reconstrucción similar, aunque describió con mayor detalle los minutos previos al ataque. Según declaró, Federico le dijo en chiste a Budini “se te ha caído una feta, salame”. Al escuchar esto, Budini habría amenazado a la víctima. Martí intervino para intentar calmarlo y explicó que Federico había tomado alcohol y que no tenía intención de agredirlo. Rizo Patrón relató que Budini se levantó inmediatamente y le dio un golpe en la nariz a Martí. El joven quedó ensangrentado y comenzó a alejarse hacia la calle Suipacha. Budini lo siguió, hasta que Facundo intervino.
“Fede estaba parado de frente a la parada. No estaba haciendo nada, no intentó agredir a Budini ni defenderse. El golpe que le dio Budini a Fede fue una semejante piña en la cara, fue un único golpe, le pegó muy fuerte”, señaló.
Rizo Patrón también contó que Budini volvió a perseguir a Mateo y que, luego de la intervención de los custodios del boliche, se retiró en una moto. Pero, según su relato, regresó poco después y gritó: “Sóplenle el c*** al hijo de mil p**** ese para que reviva”. “Fede estaba inconsciente en el piso en ese momento. Frenó al frente de donde estábamos, grito esa frase y se volvió a ir”.
Rechazaron el arresto domiciliario y prorrogaron la prisión preventiva por el crimen de Federico ToledoLos efectivos que declararon posteriormente describieron el escenario encontrado minutos después. Luis Hugo Matías Cabeza recibió la alerta del 911 a las 6.50. Al llegar encontró a Toledo tendido boca arriba junto a la garita y a Mateo con una lesión en la nariz. Los policías que habían intervenido primero realizaron maniobras de reanimación durante unos 10 minutos, pero no pudieron salvar al joven. El oficial Eric Barbaro relató que los amigos de la víctima identificaron al agresor como Budini y que los efectivos vieron pasar al sospechoso en una motocicleta. Finalmente, fue localizado en la casa de sus abuelos, donde fue aprehendido alrededor de las 9.50.
El juicio continuará con nuevos testimonios y pericias que buscarán determinar no solo cómo ocurrió aquella madrugada, sino también qué sabía Budini al momento de golpear y cuál fue su intención frente a las consecuencias que finalmente provocó.